VIVIENDAS EN EL FUTURO PARQUE DE LAS GLÒRIES

DEMANDA. Concurso público para la redacción del plan de mejora urbana de la manzana de Glorias y la futura construcción de las promociones de vivienda A,B,C y D generadas por el planeamiento.

PROPOSTA. El ritmo urbano generado por el Ensanche es característico e identificativo de la ciudad y de la misma parcela del concurso, situada en la frontera con el futuro parque de las Glorias. El Ensanche como la suma de un estilo edilicio singular, una tradición constructiva local y la presión inmobiliaria derivada. Un paisaje urbano repetitivo, de pequeño tamiz y alta densidad; compacto y a la escala del ciudadano. La sucesión de operaciones arquitectónicas y el palimpsesto resultante conforman el imaginario del ciudadano y del visitante exterior: una identidad urbana. Es la huella de las sucesivas construcciones en el tiempo la generadora de este modelo de ciudad. Estos caracteres heredados, normalmente menospreciados por las imposiciones normativas o de lógica constructiva, son vitales para la concepción y percepción social de la ciudad moderna y consecuentemente deben formar parte de la discusión sobre el hábitat urbano.

A la dificultad de dialogar con el vacío urbano del futuro Parque de las Glorias, con una escala y posición relativa inabordable, se suma el difícil encaje de una edificación residencial de las dimensiones propuestas por el concurso, inexistentes en el continuo actual del Ensanche. Para reafirmar esta percepción limítrofe y aislada del emplazamiento, los grandes equipamientos ente Carretera de Ribas y Meridiana, segregan el tejido en sentido sud, hacia la bajada natural del pendiente del plano de Barcelona y el barrio de Poblenou. La propuesta quiere tejer y consolidar esta frontera entre Parque y Ensanche, no con una edificación singular sino con una ordenación que evoque y reproduzca el tejido arquitectónico propio del lugar, independientemente de los autores individuales de las propuestas de las edificaciones.

Una ordenación como la determinación paramétrica y geométrica de estas virtudes o peculiaridades urbanas de la parcela concreta. Como operación de génesis del proyecto se ha establecido un parcelario equiparable a las características del Ensanche. Las edificaciones están divididas en cuatro lotes, fragmentados a su vez en 10 parcelas diferentes con la singularidad de establecerse en parcelas alternas (no limítrofes) con orientaciones, profundidades y alturas diferentes dentro de cada lote. La mixtura de respuestas arquitectónicas de las edificaciones busca crear convergencia de uso y percepción de pertenencia entre sus habitantes, pese a partir de una mayor diversidad morfológica o social de las promociones.